Un día como hoy pero de 1930 nace en París el compañero Jean-Luc Godard, cineasta de vanguardia, que a fines de los ´50 revoluciona la forma de hacer y de ver el cine. Como no podía ser de otra manera, la distintas etapas que atravesó Jean-Luc como director cinematográfico estuvieron signadas, naturalmente, por el devenir del peronismo universal en su lucha por la liberación de los pueblos.
Es así, que el primer Jean-Luc, junto a sus camaradas limados de la novelle vague, utilizaba sus películas para desafiar, a través del arte, a todo un mundo de representaciones estéticas que se imponía de la mano del desarrollo del capitalismo. Para Jean-Luc, el arte servía como una forma de resistencia al orden establecido, la moral y las buenas costumbres. Al mismo tiempo, la Resistencia Peronista luchaba contra la represión, la persecución y la intervención de los sindicatos de las infames dictaduras y sus gobiernos "democráticos" aliados a través de intervenciones directas en la calle.
Para desafiar el "status quo" de la sociedad burguesa, vacía y fría, Godard sorprendía con una técnica innovadora como la de saltar de un plano a otro. Los compañeros saltaban de una huelga a otra y de un sabotaje a otro.
Para contradecir los códigos estéticos y las normas del buen gusto establecidas por el sistema, Godard filmaba con cámara en mano. Los compañeros "metían caño" a cuatro manos.
Para romper el cerco de la censura, Godard revolucionó el concepto de documental. Los compañeros hacían pintadas que decían Perón Vuelve y cantaban la marchita para provocar la reacción gorila.
A partir de los años ´70, la obra de Jean-Luc adquiere mayor compromiso político y flashea con Altusser y
Sartre,
los chinos, Argelia, París ´68. Arma un grupo de artistas militantes que se llamó Dziga Vertov y sus películas adquieren un sentido práctico íntimamente ligado a la lucha armada por la liberación. Mientras tanto, los compañeros hacían el Cordobazo, flasheaban con La Hora de los Hornos y traían al Pocho.