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9/10/07

Yo te avisé

Un día como hoy pero de 1945 los generales Becke y Pistarini fueron al Ministerio de Guerra para decirle a Perón que Farrell (el presidente de entonces) considera “conveniente” su renuncia.
El Pocho recuerda ese momento: "...tráigame papel para escribir mi renuncia... El Gral. Pistarini me dijo que era mejor que dijera que renunciaba por el llamado a elecciones que se había decidido ya, que me retiraba para actuar desde fuera del gobierno. Le contesté: mi General, no interesa la causa más que a mí. Y escribí: Excelentísimo señor presidente de la Nación: renuncio a los cargos de vicepresidente, ministro de Guerra y Secretario de Trabajo y Previsión con que vuestra excelencia se ha servido honrarme" y firmé. La entregué al Gral. Pistarini y le dije: Se la entrego manuscrita para que vean que no me ha temblado el pulso al escribirla. Se había cerrado un capítulo de mi vida. Di gracias a Dios por haberme permitido hacerlo sin sacrificar una sola vida en holocausto de la irreflexión o el apasionamiento".
Al mismo tiempo, por documento aparte, Juan Domingo solicita el retiro del ejército. "Al faltarme el apoyo militar, decidí retirarme".En esa tarde, el gran estanciero y dirigente conservador don Antonio Santamarina, visita al Secretario General de Partido Comunista Victorio Codovilla en la Penitenciaría, informando, a la salida, a los periodistas del penal: "Le he dicho a Codovilla que de un momento a otro ha de producirse el estallido que aguardamos. Estamos apurados por obtener su libertad porque él puede orientarnos". Desde ese momento se juntaban gorilones de derecha con gorilones de izquierda para enfrentar al pueblo real. Pero en algo tenían razón: el estallido se iba a venir unos días después, nomás. A la noche, el ministro del Interior, Quijano, comunica que el gobierno ha resuelto convocar a elecciones generales para el mes de abril de 1946 y que el coronel Perón ha renunciado a todos sus cargos, pues se había comprometido a dejar sus funciones a partir del momento en que se produjese la convocatoria electoral. Conjuntamente con este comunicado en el que se intenta disfrazar la verdad de lo ocurrido, las radios informan que han renunciado dos jefes militares adictos a Perón, los coroneles Filomeno Velazo y Domingo Molina. Perón permanece en su departamento de la calle Posadas en compañía de Evita, Mercante y algunos oficiales que se acercan a pedir información y a brindarle su solidaridad. Ahí le dice a Roberto Pettinato "No haga nada. Ha terminado todo, por el momento. Ahora, hay que esperar el curso de los acontecimientos".
A la misma hora, en el campo de deportes del Sindicato de Cerveceros en Quilmes, se lleva a cabo una reunión de dirigentes y militantes sindicales. Son alrededor de 70. De esa reunión, sale la designación de varios gremialistas -entre otros, Luis Gay, Alcides Montiel, Ramón Tejada y Juan Pérez- para que visiten a Perón, a la mañana siguiente y se informen de lo ocurrido, para trazar la táctica adecuada.