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2/1/10

Rindiendo cuentas

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Un día como hoy en el que se intenta calmar las heridas del pasado para no reavivarlas y saldar las discordias que desunen el pueblo argentino, recordamos la célebre Maurice Watch List emprendida por el compañero Diego F. para que todos aportemos nuestro granito de arena y luego, en dos años, cuando termine el reinado de la derecha moderna, perdonemos sin olvidar, como corresponde a los valores de nuestra civilización judeo-crisitana.

Saludamos además el gesto de Clarín de ayer, que no sacó tapa contra el gobierno (porque no hubo diario). Abrazos peronistas de año nuevo y Salud!

6/9/09

Ernestino Herrera de Tenembaum

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Un día como hoy pero hace tres o cuatro días atrás nos enteramos que Ernestino Tenembaun lo bajo al Jefe del primer al tercer puesto de su Top Five Mejores Presidentes Argentinos desde el Retorno de la Democracia.

Sin entrar demasiado en detalles, nos vemos en la obligación moral de resaltar que el periodista que nos vive corriendo a nosotros "jóvenes K" por izquierda puso a DUHALDE y a ALFONSIN por encima del compañero Lupín, un Presidente que no fue electo y otro que no terminó su mandato.

Los Autores recuerdan una encuesta realizada en este pasquín y que tanto enojo causó en el mencionado vocero, en la que la voluntad popular lo ubicó en el tercer puesto del Top Five Periodistas Más Vendidos de la Argentina.

Para contrarrestar el repentino cambio de parecer de Ernestino con respecto a la calidad de la Presidencia de Néstor, lo subimos a él al primer puesto del ranking mencionado, y también, como es de uso del periodista, "mañana o pasado mandamos nuestra fundamentación".

23/7/09

Diálogo universal

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Un día como hoy pero ayer Sirinivasa se despacha de la suiguiente manera:



Abstracta: nada de poner la propuesta en el contexto de la coyuntura económica que atravesamos; nada de indagar sobre sus fuentes de financiamiento; nada de evaluar -seriamente- su impacto sobre las finanzas públicas, su sostenibilidad y actualización; nada de situarla en el marco del conjunto de las políticas macro, ni de analizar su coherencia con las mismas y con el conjunto de políticas sociales nacionales y provinciales; nada de diseñar el modo de implementación, organismo de administración y contralor. Nada de nada. ‘Ingreso Universal’ para todo tiempo y lugar, listo para usar, decretazo y listo el pollo, salida de la pobreza y felicidad garantizada para todos los niños.


Regresiva: por principio de Universalidad la percibirían todos, los nietecitos bruñidos de Paolo Rocca, y los nietecitos mocosos de la Pocha del comedor de Altos de San Lorenzo. Poco que agregar, sólo que -ya veremos- serán efectivamente quienes menos lo necesiten los primeros en acceder al beneficio.


Carísima: el econometrista de prestigio internacional Adrián Pérez, por ejemplo, nos informa que el costo anual del chiste andaría en los 25 mil millones de mangos (suponemos sin estimar los costos de implementación, ítem que la ingrata realidad se empeña siempre en poner en la columna del debe). En nuestro barrio nos dirían: “¿y qué culo va a sangrar?”: cric, cric…


Inoperante: la propuesta, una vez descendida desde estratósfera hasta el nivel del mar, supone tantas dificultades de aplicación como las que tienen las tan denostadas políticas focalizadas. ¿Cómo es esto?


Cualquiera que alguna vez en su vida haya salido al exterior de un estudio de televisión (o de un despacho porteño, o de un aula, o meramente de un frasco), cualquiera que alguna vez le haya pasado cuantimás de costado la implementación de alguna política social, sabrá, sin dudas, que no basta el decretazo o la resolución para que, mágicamente, el ‘Ingreso Universal’ llueva cual maná sobre los hogares pobres con niños ídem.


¿Cuáles son los trámites administrativos para acceder al beneficio? ¿Quién le saca las fotocopias autnticada al DNI y a la partida de nacimiento? ¿Quién va a pedir la constancia de domicilio? ¿Quién avisa que el cheque está para cobrar o que el dinero ha sido depositado en la Caja de Ahorro? ¿Quién le informa a la pauperizada madre de Formosa o Villa Itatí lo que debe hacer para ‘incluirse’? ¿Con qué guita se hace todo eso?


Nada de nada, los progrefacilonguistas creen que ello ocurrirá sólo por obra de la naturaleza benéfica de su propuesta. La realidad, y la experiencia, indican que la real ‘inclusión’ de quienes más lo necesitan, en estas o cualesquiera políticas sociales -universales o focalizadas- es un camino arduo, laborioso, complejo, y que finalmente remite a las redes sociales realmente existentes en los territorios de la pobreza: punteros, organizaciones sociales, oenegés, parroquias, y un largo etétera.


De donde lo ‘Universal’, o queda en simple y facilonguista retórica, o alude tan sólo a que no hay una restricción o cupo para acceder al beneficio, y por lo tanto lo de ‘Universal’ es una pomposidad perfectamente omitible. En definitiva, la ‘Universalidad’ deberá, a fortiori, ir acompañada de una vigorosa focalización territorial para que los más necesitados queden incluída en ella, casi casi, lo mismo que tantas otras políticas sociales focalizadas… de lo contrario, los primeros que accedan al beneficio serán... sí, los que menos lo necesitan.


Conservadora: y, como dijimos, puesta en contexto, profundamente reaccionaria. Las políticas públicas, a diferencia de las frases, tienen escenarios de aplicación condicionados por factores institucionales, económicos, culturales, comunicacionales, y -condensadamente- políticos. Lo que queda lindo en el Excel y en la frase, luego es despedazado por los circuitos administrativos, el conjunto de políticas económicas que acompañan la medida, su impacto en los precios al consumidor, y un importante etcétera de contingencias que el progrefacilonguismo elude abordar.


Para precisar, quienes más han afinado el lápiz con la propuesta de ‘Ingreso Universal’, al menos en la escena político-mediática, han sido los representantes de la Coalición Cívica. En resumidas cuentas se trata de una propuesta articulada con un simpático combo compuesto de: eliminación de las retenciones, compensaciones, subsidios, acuerdos de precios y restricciones a la exportación (“dejar en paz” al campo & asociados), ir a poner el tujes al FMI para cubrir el abismo fiscal resultante, y como parche social a la disparada inflacionaria resultante (esto, claro, se excusan de aclararlo) nada menos que el ‘Ingreso Universal’.


Clausura del modelo económico vigente mediando un megaajuste estructural, y chauchas para que el pobrerío no muera de hambre. Bonita política ‘Universal’. Los muchachos de los organismos multilaterales aplaudirían a rabiar. Y, debe decirse, el necesario complemento del bienamado ‘Ingreso Universal’ va a ser mucha Gendarmería.


Para cerrar el excurso ‘universalista’, lo que queda afuera de las florcitas ‘Universales’ son unos nimios detalles, a saber: ¿en qué marco de modelo productivo se piensa el ‘Ingreso Universal’? ¿En qué marco de política laboral y de ingresos? ¿En qué marco de políticas macroeconómicas? ¿Pensamos alguna vez darle trabajo digno a los papis de los nenes pobres beneficiados por el 'Ingreso Universal', o con eso ya está y nos quedamos tranquilos?


Caigamos de la palmera de una vez: el ‘Ingreso Universal’ es perfectamente compatible con una sociedad pauperizada -o en vías de serlo cada vez más- que concentra riqueza y poder de mercado en un extremo y pone una valla de contención en el otro -‘universal’- para que no salte todo por los aires. El ‘Ingreso Universal’ es lo mismo que -y metaforizable como- un muro puesto alrededor de la General Paz y los Countries para que la negrada no entre (mos) a degüello.


Algo no ancuadra si la retintina ‘Universal’ la escuchamos de boca de Prat-Gay y Fernando Solanas, del Banco Mundial y de Vilma Ripoll. A algunos se les está escapando algo, y seguro que a otros no.

13/5/09

Les falta un jugador

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Un día como hoy pero ayer terminaron de entrar todos los jugadores de Gran Cuñado a la casa. Faltó uno.

3/4/09

Con la democracia se engorda

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Un día como hoy pero hoy no tenemos ni un poco de ganas de escribir sobre Raúl Alfonsín. Por suerte, José Natanson se puso las pilas.

Alfonsín, Empleado del Mes

Como el Empleado del Mes de McDonald’s, el Personaje de los Medios sonríe desde su foto congelada. A menudo es una personalidad internacional (Gandhi, el más mencionado por las reinas de la belleza), puede ser un artista (digamos Mercedes Sosa) y a veces hasta un escritor politizado (típicamente Ernesto Sabato). Entre todos sus records, Raúl Alfonsín se lleva también el de ser el primer político argentino de primer nivel convertido, por magia catódica, en un Personaje de los Medios.

El Personaje de los Medios es esférico: ni una sola arista amenazante, ni un solo ángulo escondedor ni un doblez oculta segundas intenciones. Y si el Personaje de los Medios no es infalible como el Papa, sus desvíos se atribuyen a equivocaciones siempre bienintencionadas. Vive en un mundo desprovisto de conflictos, donde las buenas soluciones se encuentran en base al diálogo y el consenso, un mundo sin poder ni intereses.
Alfonsín, el Personaje de los Medios, hizo cosas extraordinarias sin pelearse nunca con nadie. Fue silbado en la Sociedad Rural porque previamente había consensuado su política agropecuaria; sufrió 13 paros generales porque había logrado concertar con el peronismo su modelo económico; le dijo “llorón” a Saúl Ubaldini porque lo quería, y tuvo que soportar una corrida financiera porque los banqueros creían en la democracia. La Iglesia aceptó de buen grado la Ley de Divorcio, el peronismo no le tumbó la Ley Mucci por un voto y hubo tres levantamientos carapintadas porque no destrató a los militares (en esta particular versión de Alfonsín, se ha llegado a decir que juzgó a los militares pero dialogando siempre con ellos).
Y para que esta breve columna no se convierta en un panegírico, digamos también que Alfonsín no impulsó las leyes de obediencia debida y punto final para salvar a su gobierno sino para salvar a la democracia, no cedió en sus convicciones cuando invitó a un representante de la vieja corporación sindical a formar parte de su gabinete y no habilitó la reelección de Menem para reposicionarse internamente ni para sellar el bipartidismo mediante módicas concesiones (el tercer senador por la minoría), sino para evitar una Constitución aún peor que la que finalmente se sancionó. Alfonsín era tan querido que no tuvo que resignarse a que Fernando de la Rúa (al que, por supuesto, siempre admiró) fuera el candidato presidencial de la Alianza, y el amor popular era tal que no perdió con Eduardo Duhalde la elección de senadores del 2001.La apropiación de las figuras históricas es una operación política clásica y hasta legítima para dotar de cierta densidad a las ideas del presente. Desde un Néstor Kirchner que quiere conectar con la memoria del primer peronismo a un Hugo Chávez que resignifica a Bolívar en clave izquierdista (ha llegado a decir que El Libertador no fue comunista porque no le dieron los tiempos). No hay que escandalizarse ante los intentos de apropiación de la figura de Alfonsín que recorren los sets de televisión, pero asombra la liviandad con la que incluso sus protagonistas recuerdan momentos que fueron muy duros y conflictivos. Cada uno tiene el Alfonsín que quiere y sólo el tiempo dirá qué Alfonsín se merece.